Cómo diseñar una cocina (Parte 1/2)

Cómo diseñar una cocina (parte 1/2)

 

 
Si has llegado hasta aquí porque quieres o debes reformar tu cocina y no sabes por dónde empezar, estás en el lugar correcto. En el post de hoy, compartimos una primera parte de cómo afrontar el diseño de tu nueva cocina. 
En muchos hogares, la cocina es una estancia fundamental de la casa, donde se centra gran parte de la actividad del día. Por ello, no puede ser un espacio que se deje para definir en el proceso final del proyecto o durante la ejecución de la obra.
Más allá del estilo y diseño final que queramos que tenga nuestra cocina, debemos entender el espacio que vamos a dedicar a la misma, su forma, la ubicación de las distintas áreas de trabajo, los recorridos… Son varios los aspectos que no podemos pasar por alto. Para ello, te presentamos esta pequeña guía de cocinas que te ayudará a que no se te atragantarte el proceso de diseño.
 
 

01 |   Entender el espacio actual

Parece algo obvio, pero nos gusta subrayarlo, ya que es la base fundamental de lo que será tu cocina una vez terminado el proyecto. La configuración de tu cocina depende del espacio que se va a destinar a la misma. Por ello, es importante tener definido, en papel, la forma y las dimensiones de este espacio, la ubicación de los huecos de ventana, así como de la puerta o puertas que haya en caso de que se trate de una cocina independiente respecto al resto de dependencias de la vivienda. 
Valorar tu cocina actual mejorará el diseño. Cada persona, familia o habitantes de una casa tiene sus hábitos y unos gustos diferentes a los del vecino (gracias a Dios). Por tanto, analizar y reflexionar sobre aquellas cosas que sí funcionan en tu cocina y pensar en las que se desean incorporar, hará que el nuevo diseño mejore las características de tu cocina actual.
A pesar de que la configuración de una cocina esté condicionada por la forma y espacio útil del habitáculo, pueden distinguirse los siguientes tipos: en línea recta, en forma de L, en forma de U o en forma de G. 
Para definir esta forma, recuerda lo siguiente: los muebles estándar de cocina donde se apoya la encimera tienen un fondo de 60 cm y es necesario un paso mínimo de entre 1,00 y 1,20 metros (preferiblemente 1,20) a partir del mueble para trabajar y disponer de espacio suficiente para circular con comodidad.
 
Pasos a seguir:
Hazte las siguientes preguntas:
¿Te gusta la situación actual de tu cocina? 
¿Crees que trasladar su posición a otra parte de la casa merecería la pena? ¿Mejoraría el resto de dependencias?
¿Qué te gusta de tu cocina actual? 
¿Qué es lo que debes tener en el nuevo diseño?
¿Qué no te gusta de la misma?
Define en un papel la forma y las dimensiones del espacio del que dispones y anota las dimensiones de cada una de las paredes, sin olvidar los salientes de pilares o patinillos (huecos verticales donde discurren las instalaciones de un edificio de forma agrupada de manera que pueden ser registrados fácilmente. No es lo mismo que un patio).
 
 

02 |   Zonificar las áreas de trabajo

Para que una cocina funcione correctamente, hay que tener en cuenta los flujos y circulaciones que ocurren en la misma mientras se está trabajando. 
Para realizar una buena distribución de los aparatos electrodomésticos que van a componer nuestra cocina, debemos tener en cuenta las principales actividades de preparación, cocción y limpieza que se dan en ella y el triángulo imaginario que deben formar éstas para llevar a cabo una actividad fluida y satisfactoria dentro de nuestra cocina. Para que no tengas dudas, agrupamos los diferentes elementos o aparatos que conforman cada una de las diferentes actividades:
_Preparación: primera fase de toda actividad culinaria. Tenemos la materia prima entre manos y en esta parte del proceso es cuando la cortamos, lavamos, salpimentamos, troceamos o separamos los alimentos. Para ello, necesitamos un espacio de encimera como espacio de trabajo y una ubicación cercana de los utensilios y menaje de cocina.
_Cocción: son todos los procedimientos que hacen uso de calor para transformar las propiedades de un alimento. Incluimos las placas de cocina, ya sean vitrocerámicas, de inducción o cocinas de gas, el horno o el microondas entre otros. 
_Limpieza: igual de importante que las anteriores. En este apartado se incluyen el fregadero y/o el lavavajillas.
 
Pasos a seguir:
¿Cómo te gustaría utilizar tu cocina?
Si tienes una cocina en línea recta, te aconsejamos colocar la zona de cocción y fregadero en cada uno de los extremos. Teniendo el espacio de encimera en el centro te permite moverte de un lado a otro con comodidad y fluidez. 
Si la cocina se distribuye en dos lineas rectas en paralelo, juega con la posibilidad de desplazar la zona de cocción o el fregadero al otro lado. Favorece una correcta circulación.
Las cocinas con el resto de configuraciones (en U, L o G) son cocinas que cuentan con más metros cuadrados por lo que su distribución puede ser más fácil manteniendo las reglas anteriormente mencionadas. Nuestro consejo es que maximices los metros de encimera para trabajar y organizar.
 
 

03 |   Instalaciones

Una vez tenemos definido el espacio destinado a la cocina y el triángulo de trabajo, pasamos a un tema menos agradable y que en muchos casos pasamos por alto. Sin embargo, es muy muy importante; me atrevería a definirlo como el “quid de la cuestión”.
Queremos que, si te tiras a la piscina para renovar tu cocina y diseñarla tú misma, esta guía te ayude de principio a fin y no tengas sorpresas de última hora, como pudieran ser los problemas con las instalaciones.
¡Así que vamos allá!
Empecemos por lo sencillo. Calculamos el número de grandes electrodomésticos que queremos instalar para hacer la suma de los enchufes necesarios y disfrutar de un correcto funcionamiento de la cocina. Los situamos escondidos, detrás de cada uno de los muebles de cocina y en la parte inferior del frente de trabajo. Si el microondas se coloca en la parte superior donde van los armarios, el enchufe tiene que quedar detrás del armario en la pared… Y no olvides que la campana también necesita un enchufe.
En cuanto a los enchufes que van vistos (no siempre tiene que ser así, pero para que nos entendamos) en la encimera dando servicio a los pequeños electrodomésticos como la batidora, la cafetera o la tostadora, se limitan a la zona de preparación, evitando la zona de fregadero y cocción. Se recomienda colocar dos enchufes en cada uno de los extremos de la encimera y a 10 cm de altura respecto de la misma.
Si tienes previsto una península o isla en tu cocina, planifica dos o tres enchufes más para pequeño electrodoméstico y demás aparatos electrónicos. Voy a permitirme una pequeña licencia respecto a las islas y es que debo confesar que soy una enamorada de ellas. No se me ocurre mejor plan que compartir espacio y tiempo con la persona que quieres; por ejemplo, mientras uno cocina, el otro le acompaña organizando el calendario familiar de comidas y tareas de la semana. 
 
Pasos a seguir:
¿Cuántos electrodomésticos tengo en la cocina?
¿Dónde colocaré cada uno de ellos?
¿Dónde realizaré el trabajo de preparación?
 
* * *
 
Para poner en práctica los puntos mencionados anteriormente, a continuación te mostramos un caso real de un cliente que acude a nosotros para reformar su cocina y cómo hemos llevado a cabo el proceso:
 

REFORMA DE COCINA – CASO REAL

Se trata de una cocina situada en una vivienda de un bloque plurifamiliar. Sus propietarios quieren renovar la distribución interior de la estancia, ya que consideran que su cocina actual no es del todo práctica y carece de espacio para almacenar.
Empezamos por estudiar el estado actual de la misma. Para ello, realizamos una planta con la distribución actual del mobiliario y tomamos nota de todas las medidas. Ubicamos la ventana, la puerta y el patinillo ya que éstos nos condicionan el punto de partida.
 
 
Una vez estudiado y analizado el estado actual, así como los deseos o requisitos del cliente, pasamos a realizar una propuesta con un cambio de distribución. Planteamos una cocina en L, dando así más metros a la encimera y añadiendo más mobiliario de almacenaje. Situamos la nevera a la izquierda del patinillo para así poder alinear todo el frente en el mismo nivel. Este hecho ayuda a percibir todo el frontal en un mismo plano, lo que aumenta la sensación de amplitud.
Como hemos mencionado en el segundo punto, colocamos la placa de cocina, el fregadero y el espacio de trabajo formando un triángulo de trabajo, lo cual nos permite tener una mayor fluidez de circulación. Además, planteamos en uno de los laterales una barra alta con dos taburetes para permitir la posibilidad de comer de manera puntual. 
 
 
Finalmente, situamos los enchufes necesarios para un correcto funcionamiento de la cocina. Primero colocamos los enchufes que necesitamos para los aparatos electrodomésticos. Y seguido a ello, tenemos en cuenta el espacio libre de encimera que tenemos para situar en cada uno de los tramos dos o tres enchufes y así, posibilitar el uso de un pequeño aparato en cualquiera de ellos.
 
 
Y hasta aquí la primera parte de “Cómo diseñar tu cocina”. Sentimos habernos extendido tanto pero esperamos que os sirva para poner en práctica todo lo que os hemos mostrado. Los siguientes puntos 4, 5 y 6 de Modulación, Fijar un presupuesto y Materiales lo dejamos para la próxima.
Si te surge alguna duda, no dudes en consultarnos y si necesitas ayuda para diseñar la cocina de tus sueños, puedes solicitarnos presupuesto aquí o escribiéndonos un correo a info@aooaarquitectura.com. ¡Nos encantará ayudarte!
¡Feliz tarde!

 

Fotografías: 1. Lume Design | 2. Reinholdt | 3. Nordic Design | 4. Hullebusch
 
SOZ

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.