Una casa donde decir adiós al frío

Una casa donde decir adiós al frío

 

 
Como bien es sabido, esta Semana Santa, no nos ha quedado más remedio que disfrutar de los días libres cerquita de casa debido a la situación sanitaria del país. Por ello, sin perder nunca un ápice de optimismo, mi familia y yo aprovechamos, entre otras cosas, para hacer escapadas puntuales a distintos puntos de nuestra comunidad autónoma. 
He de decir que este momento del año, con el cambio de hora y con los días que parece que se estiran, nos encanta. Damos el pistoletazo de salida a la temporada de picnics al aire libre, a los paseos matutinos sin un kilo de capas de ropa por encima, a tomar un café o una tapa en las terrazas de nuestra Plaza Mayor con su ambiente y a esas tardes en el parque en las que cuesta marcharse a casa gracias a la LUZ. 

 

 

El caso es que, en el post de hoy, quiero mostraros una casa ideal para hacer una escapada y así, despedirnos del frío a lo grande. No obstante, la situación sanitaria no favorece este tipo de actividades; además, somos conscientes de que no todos disponemos de tiempo y dinero para hacer un viaje. Por ello, ¿qué os parece si conocemos la casa juntos a través de la pantalla? Así, en caso de que nos guste, podemos programar un viaje para el próximo año.

 

 

 

Viajamos hasta el noroeste de Highland, Escocia, para conocer esta exquisita casa de vacaciones situada en medio de un espectacular paisaje salvaje y rodeada del lago Kyle of Tongue. Anteriormente, se trataba de una típica casa de campo escocesa, que sus propietarios decidieron transformar manteniendo su arquitectura tradicional para, de esta manera, poder recibir huéspedes.
Los arquitectos con sede en Edimburgo Grove-Raines Architects fueron los encargados de llevar a cabo la restauración. Para ello, dejaron la estructura exterior de piedra revocada de cal y la cubierta a dos aguas de pizarra intactas, manteniendo así la tradición y el origen de estas casas típicas escocesas y realizaron una renovación integral en el interior con una perfecta simplicidad y una estética minimalista inspirada en el estilo nórdico.

 

 

 

La sencillez del diseño interior es obra de Ruth Kramer y responde a un diseño donde se pretende reducir a lo esencial para enfocar toda la atención en la belleza que encontramos en el exterior mediante las ventanas enmarcadas. Se emplean materiales como la madera, la piedra, el metal o la lana, que son propios del lugar. Recurre a la madera de roble perfectamente trabajada y detallada para definir los diferentes espacios. Los accesos a las diferentes estancias se realizan a través de puertas correderas que quedan ocultas en las paredes, lo que permite una mayor conexión de espacios y sensación de fluidez en las circulaciones. Por otro lado, se abren pequeños huecos de almacenaje en las paredes, reduciendo así el número de elementos que se encuentran en el interior.

 

 

 

 

 

Esta simplicidad responde al deseo de crear un refugio donde disfrutar de la naturaleza del exterior desde el interior de la vivienda. Es innegable que la solución elegida crea un interior que derrocha una calidez y un confort atractivos para cualquier ojo.
 
Después de conocer la casa, ¿alguno que planee una visita en las próximas vacaciones?
 
SOZ
 

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